
La derivación ventricular es un sistema de drenaje del líquido cefalorraquídeo hacia otra cavidad del cuerpo cuando hay bloqueo o absorción deficiente. La endoscopía ventricular utiliza un endoscopio para visualizar los ventrículos y tratar obstrucciones, biopsias selectivas o comunicaciones como la perforación del suelo del tercer ventrículo en casos indicados.
La hidrocefalia no tratada puede provocar cefalea progresiva, alteración visual, deterioro cognitivo y marcha inestable. Un criterio neuroquirúrgico adecuado en Querétaro y Guanajuato permite elegir entre derivación, endoscopia u otras opciones según anatomía, edad y causa de la hidrocefalia.
Se revisa la historia neurológica, la marcha, la agudeza visual, la resonancia o tomografía que muestre ventrículos y trayecto posible de derivación, y factores de riesgo de infección o trombosis. En hidrocefalia obstructiva, la endoscopía puede ser primera línea si la anatomía es favorable.
Hidrocefalia obstructiva o comunicante, hidrocefalia posthemorrágica o postinfecciosa, algunas malformaciones, revisión de válvulas con disfunción, y enfoque endoscópico de lesiones o septos intraventriculares según experiencia del equipo y complejidad del caso.
Menor invasión craneal que algunos abordajes abiertos, mejor visualización directa de estructuras ventriculares y, en casos seleccionados, posibilidad de tratar la causa obstructiva sin implante permanente de derivación.