
La mayoría son adenomas hipofisarios benignos que pueden ser funcionantes (hormona en exceso) o no funcionantes. Otros tipos son menos frecuentes. Pueden comprimir el quiasm óptico o invadir estructuras adyacentes y alterar el eje hormonal.
Antes y después de cualquier procedimiento, los estudios hormonales guían el diagnóstico y detectan hipopituitarismos o síndromes de secreción excesiva. En Querétaro y Guanajuato, coordinar neurocirugía con endocrinología mejora la seguridad y el resultado funcional.
Resonancia magnética de silla turca con cortes finos, panel hormonal según sospecha clínica, campimetría visual si hay compresión del quiasma y valoración cardiológica o anestésica de acuerdo con la edad y comorbilidades.
Cirugía transesfenoidal endoscópica o microquirúrgica en macroadenomas con síntomas visuales o secreción refractaria, medicamentos para prolactinomas sensibles a agonistas dopaminérgicos, y en algunos casos radiocirugía o radioterapia convencional como complemento o alternativa.
Recuperación o preservación del campo visual, normalización o control de niveles hormonales, reducción de cefalea y prevención de complicaciones por crecimiento tumoral no tratado.