
Es una dilatación sacular o fusiforme de la pared de una arteria intracraneal, con riesgo de ruptura que cause hemorragia subaracnoidea. Muchos se descubren de forma incidental en estudios de imagen por otras causas.
La hemorragia subaracnoidea por ruptura de aneurisma es una emergencia neuroquirúrgica. El seguimiento de aneurismas no rotos también requiere criterio experto en Querétaro y Guanajuato para equilibrar riesgo de sangrado versus riesgo de tratamiento.
Angiografía por resonancia o TC con contraste, angiografía digital convencional para detalle anatómico fino, clasificación de tamaño, cuello y relación con ramas perforantes. Se discuten opciones: clipaje quirúrgico, embolización con coils o dispositivos de derivación de flujo según indicación.
Aneurisma sintomático, gran tamaño, crecimiento documentado en series seriadas, presión de nervios craneales o contexto familiar de aneurismas, entre otros factores que el equipo valora con escala de riesgo individualizada.
Reducción del riesgo de hemorragia catastrófica en aneurismas de alto riesgo, preservación neurológica cuando el abordaje es técnicamente factible y plan de control angiográfico a largo plazo.